Durante una rueda de prensa previa a la Junta Directiva del PP de Córdoba, Adolfo Molina, presidente provincial de la formación, lamentó los “exabruptos” de un militante socialista, quien además había sido concejal en el municipio. Molina criticó la ausencia de una disculpa oficial o de medidas disciplinarias contra el implicado.
“"¿Qué hubiese pasado si hubiese sido al revés? ¿Si un militante del Partido Popular hubiese hecho lo mismo con un presidente de la Junta del Partido Socialista?"
Según el dirigente popular, la falta de pronunciamiento del PSOE ante esta actitud sugiere un “aval” a lo ocurrido en Cabra. Adolfo Molina detalló que el militante fue detenido por la Policía Nacional por resistirse a la autoridad, no solo por los insultos dirigidos al presidente andaluz. Contrastó este suceso con la “serenidad, el sentido común y la templanza” que, a su juicio, caracterizan al gobierno de Juanma Moreno.
Tanto Adolfo Molina como Antonio Repullo, secretario general del PP de Andalucía, contextualizaron estos hechos en un ambiente de “mucho nerviosismo” en las filas socialistas ante la proximidad de las elecciones del 17 de mayo. Repullo afirmó que, mientras el PP se centra en la gestión y los problemas de los andaluces, el PSOE se basa en el “lío” y la “corrupción”.
Molina añadió que el PSOE intentará “boicotear” la campaña electoral debido a la falta de argumentos frente a la gestión de la Junta, especialmente en áreas como la sanidad pública, donde el PP asegura haber superado los niveles de inversión y profesionales de la etapa socialista. La formación popular aprovechó el encuentro para ratificar a Miguel Ángel Torrico como líder de su equipo de campaña, con el objetivo de consolidar el cambio político en Andalucía en los próximos comicios.




