La nueva realidad de los 'tiesos': vivir con incertidumbre pese al trabajo

Un análisis sobre la creciente precariedad económica que afecta a gran parte de la población, incluso con empleo estable.

Imagen genérica de monedas y manos, simbolizando la dificultad económica.
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Imagen genérica de monedas y manos, simbolizando la dificultad económica.

En un contexto global de escasez y amenazas, una columna de opinión en Cádiz aborda la situación de quienes, a pesar de trabajar a tiempo completo, luchan por llegar a fin de mes, denominándolos 'los tiesos'.

El autor de una columna semanal en Cádiz reflexiona con ironía sobre el actual orden social, destacando cómo las amenazas globales, desde conflictos en Oriente Medio hasta la escasez de recursos, configuran una nueva realidad. En este escenario, emerge la figura de los «tiesos», personas que, a pesar de sus jornadas laborales completas, no logran cubrir sus gastos básicos.
Esta situación no se limita a un grupo marginal, sino que representa un porcentaje significativo de la población en España y, presumiblemente, en la mayoría de los países occidentales. El fenómeno afecta a diversas generaciones, incluyendo a hijos y nietos con contratos fijos en grandes ciudades que comparten vivienda o necesitan apoyo familiar para la conciliación.
Tradicionalmente, la sencillez económica se asociaba con una vida más tranquila y menos responsabilidades patrimoniales. Sin embargo, el autor observa un cambio preocupante: los «tiesos» actuales viven en un estado constante de ansiedad, abrumados por la incertidumbre de un futuro incierto. Se ha perdido la seguridad personal, familiar y social que antes se daba por sentada.

Hasta hace poco había un valor, el de la seguridad, el de sentirse en un entorno tranquilo, seguro, que no sabíamos valorar. Quizá va siendo hora de que empecemos a hacerlo como es debido y, quizá por ahí, sí podamos avanzar en esa ansiosa lucha por trasladar el poder hacia quienes de verdad mantienen el sistema: la inmensa mayoría de tiesos que trabajan y viven para sostener al poderoso.

El texto concluye con una llamada a revalorizar la seguridad y a reconocer el papel fundamental de esta mayoría trabajadora que sostiene el sistema, sugiriendo que en su lucha reside la clave para un cambio significativo.