El incidente se desencadenó cuando una joven de 15 años comenzó a sufrir un episodio de asfixia. Su madre, al verla desplomarse, cayó inconsciente, mientras que la abuela, en estado de shock, logró alertar a los servicios de emergencia marcando el 092 en el último momento.
Cuatro agentes de la Policía Local de Algeciras respondieron con celeridad a la llamada de auxilio. Su actuación fue decisiva, ya que consiguieron liberar las vías respiratorias de la menor, estabilizando su estado. Simultáneamente, brindaron asistencia a la madre hasta la llegada de la ambulancia, asegurando que ambas recibieran la atención médica necesaria.
Una intervención que recuerda que, en una emergencia, cada segundo cuenta… y puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.




