La Semana Santa de Cádiz de 2026 ha sido calificada como una edición plena, marcada por un clima favorable que permitió el desarrollo completo de todas las procesiones. Este hecho es notable, ya que la primavera suele traer inestabilidad meteorológica. El único contratiempo fue el viento, que sopló con fuerza el Domingo de Ramos y se hizo presente en jornadas como el Miércoles Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección. Esta plenitud recuerda a la edición de 2023, aunque en aquella ocasión la cofradía de la Oración en el Huerto no pudo realizar su salida procesional.
Entre las novedades más destacadas de este año, sobresalen dos incorporaciones significativas. Por un lado, la presencia del Señor de la Humillación de la cofradía de la Piedad en la víspera del Sábado de Pasión, un estreno que fue calificado de brillante y solemne. Por otro, el palio de la Reina de Todos los Santos de la cofradía de la Sagrada Cena, cuya salida procesional generó gran expectación y cumplió con las expectativas tras un intenso trabajo de sus hermanos.
Otro momento histórico fue el regreso de la hermandad de Jesús Caído a su capilla del Parque Genovés en el Martes Santo, después de dieciocho años. Este evento congregó a numeroso público y estuvo cargado de emotividad, tanto en la despedida de la iglesia de San Francisco como en la recogida en su capilla. Además, el Oratorio de San Felipe Neri se consolidó como un centro cofrade, acogiendo las salidas procesionales de cuatro hermandades: Sanidad, Las Aguas, Medinaceli y Santo Entierro. Este edificio, Bien de Interés Cultural y lugar donde se redactó la Constitución de 1812, ofreció estampas inéditas.
La Plaza de España, también con un fuerte vínculo constitucional y ya peatonalizada, se sumó a los recorridos procesionales. A las hermandades de Prendimiento y Expiración, se unió este año la cofradía del Caminito el Miércoles Santo. En el aspecto positivo, se observó un incremento en el número de capirotes en la mayoría de las hermandades, como La Palma con más de 500 penitentes y Sentencia rozando esa cifra, reflejando un auge de la religiosidad y la fe. Este aumento de participantes se vio acompañado por una mayor afluencia de público en las calles, favorecida por el buen tiempo. La labor de las bandas de música, agrupaciones y capillas musicales también fue excepcional, elevando el nivel de las procesiones.
Respecto a la Madrugada gaditana, a pesar de las opiniones que sugieren su desaparición tras la reconfiguración, la realidad de 2026 demostró lo contrario. A las 2 de la madrugada, hasta cuatro hermandades estaban en la calle, y a las 6 de la mañana, el Nazareno y El Perdón seguían procesionando, con la recogida de esta última pasadas las siete y la de Santa Cruz a las nueve de la mañana en la Catedral. La presencia de público en las calles durante estas horas evidenció que la Madrugada en Cádiz sigue viva.
Sin embargo, la Semana Santa de 2026 también presentó aspectos a mejorar. El incumplimiento de horarios, especialmente por adelantos en las recogidas o salidas, fue una de las críticas. Se considera inexplicable esta prisa, más aún con el buen tiempo. También se señaló la necesidad de mejorar el engalanamiento de la Carrera Oficial, especialmente en calles como Pelota o Santiago, y la posibilidad de instalar palcos en Candelaria. La alta demanda de sillas sugiere que hay espacio para ampliar la oferta.
Finalmente, se hizo un llamamiento a un mayor respeto en la Catedral y en la calle. Se observaron actitudes de penitentes y cargadores dentro de la Catedral que no correspondían con la solemnidad del lugar, como buscar el baño o sentarse. Un incidente protagonizado por cargadores de la hermandad de Siete Palabras el Viernes Santo, con un enfrentamiento inadmisible, subraya la necesidad de mantener la compostura y el respeto durante toda la celebración.




