María Jesús Montero, actual vicepresidenta primera del Gobierno, se encuentra en un periodo de transición forzado por la convocatoria de las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo. Este cambio ha implicado su traslado a Andalucía, aunque ella misma ha enfatizado que “nunca” se ha desvinculado de su tierra natal. Su objetivo es competir por la Presidencia de la Junta frente a Juanma Moreno, quien aspira a revalidar su mayoría absoluta.
“"No pienso abrir las cajas hasta que pasen las elecciones andaluzas."
Esta declaración fue hecha durante una conversación en Sevilla con el escritor y periodista Julio Muñoz, conocido en redes como el 'Rancio'. Montero explicó que la razón de no haber deshecho sus pertenencias es la falta de tiempo para “reordenarlas”, desmintiendo cualquier otra especulación. La decisión de mantener su escaño de diputada hasta conocer los resultados electorales, para no perder su plaza de médica en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, ha alimentado ciertas sospechas, junto con las encuestas que no le auguran un buen resultado.
En el encuentro, celebrado bajo el lema 'El mismo acento' en el Cartuja Center de Sevilla, Montero abordó diversos temas. Afirmó que aceptó la candidatura porque su partido se lo pidió y que la política le “compensa” porque le “interpela la realidad”. A pesar de que sus hijas no desean que sea política y de las quejas sobre el “trato deshumanizado” hacia su persona, Montero se mostró espontánea, justificando sus gestos con la frase: “Yo soy una persona humana. Yo gesticulo porque me expreso con mi cuerpo. Yo toco. Soy tocona”.
La candidata también se refirió a Juanma Moreno, a quien reprochó “una apatía absoluta” y el deterioro de la sanidad. Recordó su etapa como consejera de Salud (2004-2013), cuando los pacientes eran atendidos “prácticamente en el día” o en “dos o tres días”, a diferencia de la situación actual. Montero sentenció que “las elecciones son un referéndum sobre la sanidad andaluza”, ya que “nos jugamos literalmente la salud”.
Finalmente, Montero compartió su faceta espiritual, declarándose “creyente en Jesús de Nazaret” y rememorando su experiencia de vivir en Triana con un grupo cristiano durante sus estudios de Medicina. Su actual mudanza a Sevilla, impulsada por las circunstancias y una operación diseñada desde La Moncloa, es un reflejo de su disciplina ante las decisiones de Pedro Sánchez, y las urnas determinarán la duración de este traslado.




