Desde Córdoba, Maíllo ha enfatizado el carácter democrático del proceso que ha culminado en la formación de una candidatura unificada, calificándolo como el «hecho más importante» de la precampaña andaluza. Según el líder de la coalición, este pacto responde a un «mandato popular de unidad» y ha generado una «enorme ilusión» entre los sectores progresistas de la región.
El candidato ha optado por no comentar las declaraciones de Pablo Iglesias, cofundador de Podemos, respecto al acuerdo electoral. Maíllo justificó su postura aludiendo a que no había escuchado directamente dichas críticas, prefiriendo centrar su discurso en la campaña y en la consolidación del proyecto unitario.
Prefiero realizar una valoración mucho más positiva y optimista del proceso de confluencia, destacando que se trata del hecho más importante ocurrido durante la precampaña electoral.
El objetivo principal de Maíllo es aumentar la representación de la formación en el Parlamento andaluz, donde actualmente cuentan con cinco escaños. Para lograrlo, ha instado a «movilizar a la gente de la izquierda para que vayan a votar el 17 de mayo», convencido de que la unidad progresista se traducirá en un mayor respaldo electoral.
Durante su intervención, el líder de Por Andalucía también ha criticado la gestión del Partido Popular en la Junta de Andalucía, señalando deficiencias en áreas como la sanidad, la educación y la vivienda. Maíllo ha expresado su compromiso con un «cambio de gobierno en Andalucía» para abordar estos problemas.




