Jesús de la Pasión de Córdoba, en Sevilla para análisis y futura restauración

La imagen titular de la hermandad cordobesa ha sido trasladada al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico para estudios de conservación.

Imagen de una talla de madera policromada de Nuestro Padre Jesús de la Pasión.
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Imagen de una talla de madera policromada de Nuestro Padre Jesús de la Pasión.

La venerada imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, titular de la hermandad homónima de Córdoba, ha sido trasladada al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) en Sevilla para un exhaustivo análisis que precederá a su restauración.

Esta talla en madera policromada, de autor anónimo y datada a finales del siglo XVII, se vincula tradicionalmente con la escuela sevillana, según ha señalado el IAPH. Los expertos de la institución llevarán a cabo los estudios necesarios para elaborar un proyecto de conservación detallado antes de iniciar cualquier intervención.
El acto de recepción de la imagen del Señor de la Pasión, celebrado este lunes, contó con la presencia de Juan José Primo Jurado, director general del IAPH, el equipo técnico del Centro de Intervención, y Manuel Díaz, hermano mayor de la cofradía, junto a otros representantes.
La retirada de la imagen del culto se ha producido justo después de la Semana Santa. Durante su ausencia, María Santísima del Amor presidirá la capilla en la parroquia de San Basilio, acompañada por San Juan Evangelista. La cofradía ha indicado que el regreso del Señor se realizará "con la mayor brevedad posible" una vez concluyan los trabajos.
Se cree que la imagen fue un encargo de fray Juan de Alvear en su época. Historiadores como Juan Aranda Doncel la han atribuido a la imaginería de la escuela sevillana del siglo XVII, tal como se detalla en la descripción histórica de la corporación del Miércoles Santo.
La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión formó parte de los titulares de la extinta cofradía de la Paz, que tenía su sede en el convento de los Basilios, actual sede canónica de la cofradía, y que desapareció tras la exclaustración de los monjes en 1835.
A lo largo del siglo XX, tras su inclusión en la recién fundada hermandad de Pasión en 1939, el Señor fue objeto de varias restauraciones. La primera, que modificó significativamente su aspecto original, fue realizada por Juan Martínez Cerrillo en 1941, quien le retiró la cabellera de pelo natural y le talló una en madera, junto con una corona de espinas del mismo material.
En 1983, Miguel Arjona llevó a cabo otra restauración, cubriendo la policromía original. Finalmente, en 2002, la imagen recuperó su esplendor gracias a una restauración realizada por el escultor cordobés Antonio Bernal.