La operación se llevó a cabo tras detectar el grupo operativo del Servicio de Vigilancia Aduanera una actividad de aprovisionamiento de combustible a embarcaciones de alta velocidad en el río Guadalete. En las inmediaciones de El Puerto de Santa María, en la ribera del río, se localizaron dos embarcaciones neumáticas y dos vehículos de una organización criminal que intentaban abastecerlas.
Uno de los vehículos era una furgoneta de grandes dimensiones y el otro un todoterreno, ambos cargados con las petacas de gasolina. Al percatarse de la aproximación del operativo policial, los presuntos responsables de los vehículos huyeron en una de las embarcaciones, aprovechando la oscuridad de la noche y dejando abandonados los vehículos que bloqueaban el paso.
Durante la huida, la furgoneta, que también transportaba garrafas de gasolina, comenzó a arder y quedó completamente calcinada. Las autoridades continúan con las pesquisas y no se descartan futuras detenciones relacionadas con este incidente.
Este operativo es resultado de la estrecha colaboración entre la Agencia Tributaria, la Policía Nacional y la Guardia Civil, cuyo objetivo es desmantelar las redes de contrabando que operan en la región, incautando grandes cantidades de combustible, embarcaciones y vehículos utilizados por estas organizaciones criminales.




